La prestigiosa revista TIME designa como Persona del Año 2018 a un grupo de periodistas amenazados por ejercer su oficio, entre ellos el periodista asesinado por Arabia Saudí, Jamal Kasshoggi, la filipina Maria Ressa o el turco Can Dündar.

Son los “guardianes de la verdad”, periodistas asesinados, encarcelados, expatriados o amenazados por ejercer su profesión. La Revista TIME ha querido rendirles homenaje designándolos Persona del Año, un título que viene concediendo desde 1927.

En esta edición, como sucediese en la pasada, el prestigioso galardón es colectivo. Se reparte el reconocimiento entre aquellos periodistas que sufrieron en sus carnes las represalias de sus “democracias” por investigar, esclarecer hechos o sacar a la luz informaciones. Hablamos del periodista saudí Yamal Khasshoggi, asesinado el pasado mes de octubre en el consulado saudí de Estambul; la filipina Maria Ressa, azote de las corruptelas presidenciales desde su web Rappler; los reporteros birmanos de Reuters Wa Lone y Kyaw Soe Oo, encarcelados por destapar una masacre de civiles rohingyas y acusados de violar secretos de Estado; y la redacción del diario Capital Gazette, de Maryland, cinco de cuyos miembros murieron asesinados en el periódico.

Time presta atención, también, al turco Can Dündar, premio Goldel Pen de WAN-IFRA y uno de los invitados a la Conferencia Anual AMI 2018. Junto a él, comparten protagonismo Shahidul Alam, un fotógrafo de Bangladesh; Mother Mushroom, una bloguera vietnamita; Dulcina Parra, que trabaja para una radio en el estado mexicano de Sinaloa; los rusos Tatiana Felgengauer y Arkady Babchenko; la analista venezolana Luz Mely Reyes; o la sudanesa Amal Habani.

El premio Persona del Año 2018 reconoce por primera vez la labor periodística que ejercen los profesionales de la información en muchos lugares del mundo jugándose la vida. Según datos de la organización Reporteros Sin Fronteras, sólo el pasado año 65 periodistas fueron asesinados por realizar su trabajo. Otros 54 informadores fueron secuestrados y más de 175 encarcelados por ejercer su profesión.