Jamal-Khashoggi

WAN-IFRA ha solicitado respuestas inmediatas a Arabia Saudí por la muerte del periodista Jamal Kashoggi y recuerda que, si se demuestra la participación de Riad en el asesinato, la comunidad internacional debe mantenerse firme a la hora de pedir al más alto nivel castigo para sus responsables.

La prensa mundial reclama respuestas inmediatas a Arabia Saudí por la muerte del periodista Jamal Khashoggi, fallecido en un interrogatorio en el consulado del país en Estambul y a quien el pasado 2 de octubre se le perdió la pista.

Este fin de semana, la televisión pública saudita confirmaba que Khashoggi había muerto tras ser interrogado en el edificio del consulado. Una versión mucho más liviana que la que aseguran las investigaciones de la propia Turquía o de la prensa internacional, que sostiene que el periodista fue brutalmente asesinado por un equipo de enviado desde Riad.

Jamal Khashoggi, residente en Estados Unidos y columnista habitual del diario The Washington Post, huyó de Arabia Saudí el año pasado. Era considerado un periodista crítico con el régimen del príncipe heredero Mohammed bin Salman a quien había criticado abiertamente.

Desde que se iniciaron las investigaciones a principios de la semana pasada, fuentes de inteligencia turcas han apuntado claramente a personas relacionadas con los niveles más altos de la monarquía saudí como responsables del crimen.

La Organización Mundial de Editores, WAN-IFRA, ha hecho un llamamiento a las autoridades turcas para que aporten urgentemente pruebas sobre la implicación del gobierno saudí en el asesinato de Khashoggi. Y recuerda que, si se demuestra la participación de Riad en el asesinato del periodista, la comunidad internacional debe mantenerse firme a la hora de pedir al más alto nivel castigo para los responsables, tanto para los autores de este horrendo crimen como para los cerebros que lo ordenaron. “Si se demuestra el asesinato a un periodista crítico de la oposición en suelo extranjero, debería recibir una condena universal y un compromiso genuino de apoyar activamente los esfuerzos para mejorar la seguridad y la protección de los periodistas que trabajan en todo el mundo”, apunta el comunicado de la organización.

De momento, Francia, Alemania y Reino Unido han urgido de forma rotunda a Arabia Saudí a aclarar la muerte de Khashoggi. Y Alemania ya ha tomado represalias con la suspensión de la exportación de armas al país.