Pluma de oro por la prensa libre

Ha sido reconocido por su incansable trabajo en defensa de la prensa libre y su inquebrantable apoyo a sus compañeros encarcelados.

Ante un auditorio abarrotado, Dave Callaway, presidente del Foro Mundial de Editores y consejero delegado de The Calle, entregó la Pluma de Oro de la libertad a Can Dündar. WAN-IFRA quiso destacar el honor del periodista turco por llevar a cabo una prensa libre, sin temores y de principios. Además, se destacó su tarea por “denunciar la terrible situación que se está desarrollando para la libertad de prensa en Turquía”, afirmó Callaway antes de otorgarle el reconocimiento.

Más de 150 periodistas turcos han sido encarcelados desde que el pasado julio de 2016, el presidente turco, Recep Tayyip Edogan llevara a cabo un fallido golpe de estado. Desde entonces, llevar a cabo una prensa libre en Turquía se ha vuelto cada día más complicada.

“El periodismo no es un crimen. Turquía debe liberar inmediata e incondicionalmente a todos los periodistas en la cárcel debido a su trabajo “, dijo Callaway en el Congreso de WAN-IFRA. “Restaurar la independencia de los medios y garantizar la prensa libre debe ser una prioridad absoluta para cualquier persona que tenga interés en que Turquía tenga éxito”.

A Can Dündar le avalan 40 años de trabajo en redacciones de revistas, diarios y televisión. Tras un comentario crítico ante el gobierno de Gezi Park, Dündar fue despedido del diario Milliyet en 2013. Continuó entonces su labor como editor jefe en el periódico más antiguo de Turquía, Cumhuriyet, en el cual se encontraba trabajando cuando, en 2015, fue detenido junto a su colega, el jefe de oficina de Ankara, Erdem Gül. La detención del editor jefe y de su compañero vino motivada tras la publicación de un artículo en el que se manifestaba que los servicios de inteligencia turcos estaban enviando armas a grupos rebeldes sirios; en contra de la prensa libre, hoy en día inexistente en Turquía.

Ante esta afirmación, el presidente Erdogan explicó que los camiones estaban cargados de ayuda humanitaria y respaldó la detención de ambos y su posterior condena a cadena perpetua en “ayudar conscientemente y voluntariamente a una organización terrorista armada”, “pertenecer a una organización terrorista” y “obtener y exponer documentos secretos del estado para medios de espionaje político y militar”. Después de 92 días en la cárcel, ambos fueron liberados el 26 de febrero de 2016 después de que la Corte Suprema turca decidiera que su detención era una “indebida privación de libertad”.

Tras esto, Dündar vive en Alemania en el exilo sin idea de regresar a su país. Lo considera “muy peligroso” a lo que se une que todavía existan 6 órdenes de arresto contra él.

Como afirmó Callaway, presidente del Foro Mundial de Editores, durante el Congreso de WAN-IFRA en Durvan, “nuestros colegas turcos necesitan nuestro apoyo ahora, ahora más que nunca”.