periodismo de investigación

El periodismo de investigación se encuentra amenazado por la protección de las fuentes. Julie Posetti, ex miembro de WAN-IFRA Research, lo analiza en este estudio.

“La protección de las fuentes del periodismo en la era digital” es un nuevo estudio mundial producido por WAN-IFRA para la UNESCO que examina las amenazas a las que se enfrentan las fuentes del periodismo de investigación en la era actual. Lejos de parecer banal, el estudio llevado por Julie Posetti, ex miembro de la WAN-IFRA Research, nos alerta sobre los peligros que esta tendencia recoge que pasan por ser un desafío directo para los derechos humanos universales de la libertad de expresión y de la intimidad.

“Este estudio se está lanzando en el contexto de riesgos digitales sin precedentes para las comunicaciones periodísticas confidenciales, desde agencias de seguridad que interceptan los correos electrónicos de los periodistas, hasta los funcionarios de aduanas estadounidenses que se apoderan de los teléfonos de los periodistas” dijo Posetti. En muchos de los países examinados en este estudio, se encontró que los marcos legales de protección de fuentes están siendo creciendo de forma exponencial, justificados en seguridad nacional y en legislación antiterrorista.

Ante esto, el estudio identifica 13 conclusiones clave de las que se destacan:

  • La cuestión de la protección de las fuentes se lleva a cabo por las cuestiones de vigilancia masiva, vigilancia selectiva, retención de datos, efectos derrame de la legislación antiterrorista / seguridad nacional y el papel de las empresas de Internet de terceros conocidas como “intermediarios”.
  • Los estados individuales se enfrentan a la necesidad de introducir o actualizar las leyes de protección de fuentes.
  • Es necesario educar tanto a los periodistas como a los ciudadanos en materia de seguridad digital.
  • 84 estados miembro de la UNESCO de 121 estudiados (69%) para este informe demostraron desarrollos relevantes para la protección de la confidencialidad de las fuentes periodísticas, principalmente con impacto real o potencial, entre 2007 y mediados de 2015.
  • Las leyes de protección de las fuentes deben cubrir los procesos periodísticos y las comunicaciones con fuentes confidenciales -incluidas llamadas telefónicas, medios sociales, aplicaciones de mensajería y correos electrónicos- junto con el periodismo publicado que depende de fuentes confidenciales.
  • Se recomienda definir “actos de periodismo”, a diferencia del papel de “periodista”, para determinar quién puede beneficiarse de las leyes de protección de las fuentes

Los periodistas están adaptando cada vez más su práctica en un esfuerzo por proteger parcialmente sus fuentes de la exposición, pero los pasos para limitar el anonimato y el cifrado socavan estas adaptaciones. “Sin fuentes confidenciales, muchas historias de periodismo de investigación-desde Watergate a los Papeles de Panamá- podrían no haber salido a la luz jamás “, reconoce el estudio.