Luchar contra las noticias falsas

Muchos son los medios que comienzan a adoptar iniciativas con un objetivo: luchar contra las noticias falsas. En España, El País y Facebook van a colaborar para evitar las informaciones falsas. Fuera de nuestras fronteras, la BBC dispondrá de un equipo dedicado a combatirlas en redes sociales.

Lo recogía el Instituto Reuters en su informe de predicciones periodísticas para 2017: las noticias falsas serán una preocupación este año por parte de los editores de prensa. Ante su proliferación hay un doble debate en el sector de si esto puede generar una oportunidad para la prensa para destacar en calidad o si por el contrario puede perjudicarla debido a que el público identifique de la misma manera a los “generadores de noticias”.

Es en este debate y en la preocupación creciente por este fenómeno donde se enmarcan las primeras iniciativas que distintos medios de comunicación se han dispuesto a adoptar. Juan Luis Cebrián, presidente del grupo PRISA anunciaba ayer, sin ir más lejos, una próxima colaboración del diario El País con Facebook para luchar contra esta nueva tendencia informativa, ayudando a evitar las informaciones falsas.

De momento, y a la espera de concretarse, a punto de arrancar está el Proyecto de Periodismo de Facebook, un nuevo programa que busca “establecer lazos más fuertes entre la red social y la industria informativa”. Con esta nueva iniciativa, Facebook destacará información contrastada y de calidad (la que proceda de El País) a la vez que experimentará con formatos innovadores.

Fuera de nuestro país, ha sido la BBC la primera en tomar la iniciativa contra las noticias falsas. Sus responsables han anunciado la designación de un equipo encargado de verificar las noticias “sumergiéndose” en redes sociales como  Facebook o Instagram. El método es sencillo a priori: donde detecten historias engañosas que se hacen pasar como noticias reales, el equipo publicará una revisión de la realidad que lo indique. El objetivo es por un lado que la confrontación de la realidad sea, tal y como es la BBC, un servicio público. Pero también esperan sus responsables que se convierta en una iniciativa muy “popular”, respaldada y animada por los propios lectores.