televisión de pago

En 2017 por primera vez la televisión de pago facturó más que las cadenas en abierto según los datos de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC).

El año pasado fue el mejor en la historia para la televisión en abierto. Así lo confirman los últimos datos de la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC). En concreto, la televisión de pago disparó la facturación hasta superar los 2.133 millones de euros frente a los 1.913 millones de la televisión en abierto. Además, el ritmo de crecimiento en los ingresos fue también mayor para las televisiones de pago con cifras superiores al 12% frente a aumentos de poco más del 2% de las cadenas tradicionales en abierto.

Este hito en la historia de la televisión en España se explica en buena parte por el vertiginoso crecimiento en el número de abonados. Según las cifras de la CNMC el año pasado la televisión de pago fidelizó a 6,5 millones de personas sumando 500.000 nuevos abonados  rente al año anterior. La subida en este segmento es exponencial. El número de abonos ha crecido más de un 130% desde el 2013, cuando registraba apenas 2,8 millones.

Además del crecimiento en el número de abonados, el sorpaso se explica además por las nuevas ofertas comerciales que han puesto en marcha las operadoras de pago dentro de sus paquetes de internet, móvil y datos, así como por la ralentización de los ingresos publicitarios de las televisiones en abierto.

La mejora en el mercado del pago llegó a todos los operadores, pero especialmente se dejó notar Movistar. En 2017, la compañía dirigida por José María Álvarez-Pallete acaparó el 75% de la facturación total con más de 1.602 millones de euros, lo que supuso un 9% más que el año anterior. Subidas también registraron operadoras como Vodafone, que ingresó algo más de 220 millones de euros y Orange, que alcanzó los 85 millones de euros.