Caso Cursach

La edición número 38 de los Premios Libertad de Expresión ha reconocido a los periodistas del caso Cursach y a Jamal Khashoggi, el periodista saudí asesinado en la embajada de su país en Estambul.

La Unió de Periodistes Valencians ha entregado por unanimidad el Premio Libertad de Expresión 2019 a los periodistas de Diario de Mallorca, Europa Press y la Agencia EFE afectados por el caso Cursach. Según la organización, el galardón “ha de servir para visibilizar este flagrante ataque a la profesión y para recordar que el secreto profesional es un derecho de los periodistas que nos ampara ante los requerimientos de terceros y que ampara también a la fuente que nos suministra la información”.

Antonia López, delegada de Europa Press en Baleares, ha dicho que el premio confirma “el ataque sufrido en nuestras propias carnes”, aunque a la vez ha destacado que “la víctima real es el periodismo”. También se ha referido a las consecuencias del caso Cursach para los profesionales que trabajan en Tribunales. “Ahora cuesta muchísimo conseguir información” porque es “muy complicado” que las fuentes hablen, asegura.

Por su parte, el periodista Kiko Mestre ha hablado de la necesidad de proteger las fuentes: “Si no, se ha acabado el periodismo de investigación, y el problema es de los ciudadanos porque se les impide su derecho a estar informados”. Además, Mestre se ha mostrado convencido de que “los periodistas estamos desprotegidos tras la medida del juez del caso Cursach”.

La organización también ha decidido por unanimidad conceder otro Premio Libertad de Expresión 2019 al periodista saudí Jamal Khashoggi, asesinado en la embajada de su país en Estambul. El premio lo recogió en su nombre la asociación Reporteros Sin Fronteras (RSF). El objetivo es “reconocer la tarea de aquellos periodistas que no pueden informar libremente en sus países, que son perseguidos, encarcelados e incluso asesinados por las autoridades a las cuales critican en sus artículos”.