La objetividad está dejando de ser el fin último más aceptado del periodismo. Cada vez más medios añaden a sus información un toque de parcialidad. Entre ellos se encuentra la plataforma para millennials holandeses Mindshakes, cuyo objetivo es “sacudir un poco las cosas”.

Hace 10 años en el periodismo, la posibilidad de distanciarse del sujeto para contar una historia de la forma más neutral posible era una de las habilidades del periodista más valoradas.

Si bien sigue siendo una capacidad muy importante para muchos editores tradicionales, el papel de un periodista ahora se interpreta de una forma mucho más amplia. Según explica Ward Wijndelts, Co-Fundador y Editor en Jefe, Mindshakes adopta un planteamiento más radical para activar y hacer pensar sobre lo relevante en el mundo a la nueva generación millennial.

“Muchos jóvenes se sienten alejados del periodismo de calidad y no tienen mucha confianza en los medios de comunicación establecidos. Sin embargo, sí tienen una gran cantidad de incertidumbres y preguntas en torno a la vida”.

Para Wijndelts, “la objetividad siempre ha sido una ilusión. Por lo tanto, yo lo llamo intersubjetividad, lo más cerca que se puede llegar a una supuesta verdad”.

Desde su lanzamiento en octubre del año pasado, la plataforma acoge la versión holandesa del “Ghost boat”. Se trata de un proyecto que tiene como objetivo desentrañar el misterio de un barco perdido con 243 refugiados. “Es el ejemplo perfecto de nuestra estrategia editorial, ya que involucra a los lectores en la búsqueda de resolver un problema con un alto valor para la sociedad.”

Los millennials quieren participar en el debate

La próxima generación tiene un punto de vista completamente diferente sobre las instituciones. “Ya no se sienten cómodos con los periodistas que les cuentan cómo funciona el universo. En vez de eso quieren participar en el debate, ofreciendo fuentes o contribuyendo con lo que creen que es relevante.”

Además de mantener conversaciones cara a cara con millennials cada mes, la plataforma está desarrollando una herramienta interactiva que permitirá a sus periodistas interactuar más fácilmente con los usuarios para averiguar qué entienden y qué les importa.

Mientras que las aportaciones de los lectores son cruciales para aumentar la relevancia, Wijndelts cree apasionadamente en el periodista como un narrador que finalmente tiene el poder de tocar a la gente y aportar nuevas ideas. “El papel del periodista en verificar historias, ponerlas en contacto y exponerlas al público en general.”

Con el rechazo a la objetividad como premisa, la publicación permite una interpretación más amplia de la narración periodística para llegar mejor a la generación más joven. Utilizan dibujos animados, documentales con elementos de ficción, galerías de fotos, vídeos…

A los millennials no les importa la publicidad siempre que haya transparencia

La mayoría de los 500.000 usuarios únicos al mes de Mindshakes llega a través del móvil, son menores de 24 años y 8 de cada 10 utiliza Facebook para acceder. La mayor parte de la interacción ocurre fuera de la propia plataforma que utiliza las redes sociales para hacer el contenido lo más accesible y “compartible” que sea posible.

Sin embargo, para generar ingresos por publicidad y patrocinios, es igualmente importante dirigir el tráfico a la web. En un estudio cualitativo a pequeña escala, Wijndelts descubrió que los jóvenes se sienten más confortables con una plataforma que funcione mediante ingresos publicitarios que tener que pagar por una suscripción, siempre y cuando el medio sea transparente.

Pero depender de la publicidad significa que tienen que hacer un esfuerzo extra para construir confianza. Para ello, el branded content está claramente señalado. “Podemos hacer periodismo independiente, porque tenemos claro las cosas que hacemos en nombre de otras organizaciones”.

Fuente: Mindshakes: Engaging journalism with a hint of activism