cambio climático

Promover la frecuencia y la continuidad de información de calidad, crear redacciones especializadas o difundir iniciativas de los ciudadanos son algunos de los puntos incluidos en la “Declaración de los medios de comunicación frente al cambio climático”.

¿Cómo hay que informar sobre el cambio climático? ¿Los ciudadanos están suficientemente documentados? ¿Qué papel juega la investigación científica?. Las respuestas las han dado la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES) y el Grupo de Investigación Mediación Dialéctica de la Comunicación Social (MDCS) de la Universidad Complutense, que con la colaboración de un grupo de periodistas y comunicadores especializados, han elaborado una guía de recomendaciones para informar sobre el cambio climático. Desde ECODES entiende que el ejercicio periodístico es “clave a la hora de generar un debate social de calidad que nos ayude a afrontarlo” y que “la magnitud del problema bien merece estar más presente en los medios, cuantitativa y cualitativamente”. Los más de 50 medios de comunicación que se han adherido al documento (entre los que se encuentran varios asociados de AMI como El País, La Razón, o la Agencia Efe) se comprometen a cumplir el siguiente decálogo:

  1. Promover la frecuencia y la continuidad de información sobre cambio climático de calidad.
    Para ello es necesario establecer secciones fijas destinadas a abordar temas relacionados con la sostenibilidad y el cambio climático, empleando los diversos formatos y fórmulas narrativas audiovisuales existentes, más allá de la clásica pieza informativa. También recomiendan crear contenidos transmedia que permitan llegar a todos los públicos y contribuyan a explicar mejor conceptos que, a priori, pueden resultar complejos.
  2. Incidir no sólo en los impactos del cambio climático sino también en las causas y las soluciones.  
    Sería enriquecedor que se aborden en similar proporción las causas y las soluciones, complementando la alarma con las alternativas existentes.
  3. Propiciar un enfoque del problema desde el punto de vista de la justicia climática.
    Hay que comunicar las dimensiones humanas de los impactos, informando y favoreciendo el debate desde una perspectiva ética sobre los impactos del cambio climático en la salud, la economía, el acceso al agua, la seguridad alimentaria y los flujos migratorios.
  4. Conectar el fenómeno del cambio climático con realidades cercanas en el espacio y tiempo para demostrar que el cambio climático no es futuro sino presente.
    Hay que vincular acciones individuales, locales y cotidianas en relación a su impacto en el cambio climático desde una visión positiva, mostrando los beneficios de la reducción de emisiones en actos tan cotidianos como la cesta de la compra o el uso de formas más sostenibles de transporte, por ejemplo, y personalizar estos relatos con historias de vida reales.
  5. Difundir las iniciativas emprendidas o lideradas por la ciudadanía.
    Teniendo en consideración que el marco prioritario de la información sobre el cambio climático es mayoritariamente político, existe una tendencia a informar de arriba a abajo, de los gobernantes o dirigentes, a los gobernados.
  6. Defender un periodismo crítico e independiente:
    • Defender un periodismo comprometido con la veracidad, alejado de los contenidos pagados por empresas contaminantes que generen ‘greenwashing’.
    • Renunciar a la simetría: La abrumadora mayoría con que la comunidad científica internacional avala la gravedad, causas y consecuencias del cambio. climático exime a los medios de comunicación de la búsqueda de un falso equilibrio.
    • Desvelar el negacionismo en el discurso económico, el político o el publicitario basándose en la certeza científica existente en torno a las causas, impactos y soluciones al problema del cambio climático.
  7. Divulgar la investigación científica en torno al cambio climático.  
    Comunicar los proyectos científicos que se llevan a cabo, los descubrimientos y los resultados obtenidos, el consenso científico, la robustez de los Informes del IPCC, sus metodologías de evaluación y explicar con claridad el contenido de los mismos. También hay que divulgar la investigación científica que se está generando en universidades y centros de investigación españoles.
  8. Popularizar la terminología específica necesaria para la comprensión del fenómeno.
    Algunos de los conceptos clave son: “Efecto invernadero”, “Huella de Carbono”, “Huella ecológica”, “Descarbonización”, “Emisiones GEI” y “Emisiones per cápita”, entre otros.
  9. Conectar el cambio climático con los fenómenos meteorológicos extremos.
    Aunque hay que evitar el alarmismo y el espectáculo climático en la información sobre episodios meteorológicos extremos, éstos suponen una oportunidad para explicar la diferencia entre los conceptos de “tiempo” y “clima”, y para incidir en que estos fenómenos extremos serán más frecuentes y virulentos a causa del cambio climático.
  10. Redacciones especializadas.
    Reforzar las secciones de periodismo científico y ambiental con periodistas especializados en continua actualización, así como una formación transversal de todos los profesionales, ya que el cambio climático muestra de forma cada vez más clara su carácter transversal. La mejor forma de asegurar un trabajo independiente, riguroso y de calidad es garantizando una remuneración digna a los profesionales de la información encargados de desarrollarlo.

El documento se ha presentado en la Conferencia Internacional de Cambio Climático “Change the change” celebrada a principios de marzo en San Sebastián.