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Suceso de última hora: ¿qué hacer y no cuando nuestra fuente son las redes sociales?

Cuando sucede algo de última hora, es inevitable asomarse a las redes sociales para contar con «testigos de primera mano». Pero ¿qué hacer y qué no en redes sociales a la hora de informar sobre un suceso que acaba de ocurrir?

Ante un suceso de última hora, muchos son los periodistas y medios que consideran a las redes sociales su primera fuente de información. Son rápidas, en ellas se suceden las actualizaciones más constantes sobre lo que acaba de acontecer. Testigos de lo sucedido incluso interactúan relatando en primera persona lo que minutos antes han presenciado. Pero ¿todo vale? La pregunta es ¿qué hacer y qué no en redes sociales ante un hecho de última hora? Fergus Bell, experto en Ética de la Online News Association (ONA) recomienda aplicar a los periodistas una serie de prácticas a la hora de manejar información encontrada en redes sociales, de tal forma que se despierte la confianza de los usuarios en los medios.

Entre ellas encontramos el ser transparente, asegurándonos que nuestro público sabe que el contenido que estamos manejando proviene de usuarios de una red social. Es el caso del periodista de Canal Sur, Pedro García, que hoy se hacía eco del descarrilamiento de un tren en Málaga, citando a la fuente, en este caso, un compañero de profesión.

También recomienda utilizar herramientas que ayuden a periodistas a detectar tendencias como es el caso de Google Trends o Facebook Signal, sin duda, recursos útiles a la hora de detectar contenido generado por los usuarios.

Y para filtrarlo, el experto apunta a otras herramientas como DataMinr o SAM que, aunque sean de pago, ayudan a filtrar el contenido generado por usuarios añadiendo un punto de valor a las historias.

Fergus Bell tampoco se olvida de las prácticas “a evitar” a la hora de informar de sucesos de última hora mediante usuarios en redes sociales. Entre esas recomendaciones destacamos algunas como:

Usar disclaimers

Bombardear a los testigos con solicitudes de información, de reacciones o de imágenes. Utilizando el mismo ejemplo del suceso del descarrilamiento del tren Málaga-Sevilla, eran nuemrosos los periodistas y medios que enviaban solicitudes a un testigo de lo sucedido para pedirle sus imágenes o llamarle para pedirle información.



-Y la más importante: no publicar contenido que no haya sido verificado. ¿Y si no se puede verificar la fuente? Bell recomienda buscar contenido nuevo. “Si algo no huele bien, mejor tome otro camino y busque otra información que valga la pena”, afirma el experto.

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Comunicación

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