Internet es una enorme fuente de información disponible para el usuario. Sin embargo, tanta información no permite ser consumida en tan pocas horas al día.
Readability, atendiendo a esta limitación de espacio y tiempo, creó, en 2010, una herramienta que permitía al usuario guardar contenido para consumirlo después, sin interrupciones. Se convirtió, así, en uno de los servicios por excelencia en Internet, compitiendo con otros grandes como Instapaper o Pocket.

Cinco años después de su apertura, Readability confirma su cierre definitivo del servicio para el usuario. Antes del 30 de septiembre, aquéllos que tengan contenido almacenado en la herramienta deberán exportarla, si quieren mantenerla. Se beneficiarán, de esta manera, sus competidores, ya que se convertirán en la alternativa.

Se desconocen las razones del cierre de la compañía, aunque seguirán en funcionamiento en la API para desarrolladores.

Google ya pensó en crear un espacio similar, y hace unos meses abrió su propio lugar de lectura (artículos para leer más tarde). El cierre de Readability le da, ahora, mayores alas para que este espacio cultural dé un salto y, una vez más, sus competidores sean envueltos en la sombra del gigante.