La Prensa de Nicaragua recibe el Premio Mundial UNESCO-Guillermo Cano a la libertad de prensa
Al conceder este galardón, la UNESCO destacó los esfuerzos de este periódico para “llevar la verdad al pueblo de Nicaragua”, pese a la represión. La ceremonia de entrega se realizará el 7 de mayo en Bruselas, Bélgica.
Por primera vez en sus 28 años de existencia, el Premio Mundial UNESCO/Guillermo Cano a la Libertad de Prensa ha sido concedido a un medio de comunicación y no a una persona.
Este año, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) anunció que entregará su prestigioso galardón al diario La Prensa de Nicaragua. La ceremonia de entrega se celebrará este 7 de mayo en Bruselas, Bélgica.
El diario La Prensa fue fundado en 1926 en Managua, siendo hoy el medio más antiguo de Nicaragua. En sus casi 100 años de existencia, ha enfrentado y sobrevivido a tres dictaduras, y ha padecido censura, clausuras, ataques, encarcelamientos de sus periodistas y el asesinato de su director, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en 1978.
Por esta razón, según Audrey Azoulay, directora general de la UNESCO, este premio “es un homenaje a todos los periodistas que continúan informándonos a pesar de un gran número de riesgos y ataques a su seguridad personal. Cada año, este premio nos recuerda la importancia de estar al lado de quienes protegen y dan vida a la información”.
El jurado tuvo en cuenta que, desde 2021, tras el encarcelamiento y expulsión de sus dirigentes, la confiscación de sus bienes y la detención de su gerente general, Juan Lorenzo Holman, durante 545 días, el periódico tuvo que continuar su labor en el exilio para seguir informando a la población nicaragüense en línea.
De ahí que, al anunciar este reconocimiento, el jurado internacional destacara los valientes esfuerzos de La Prensa “para llevar la verdad al pueblo de Nicaragua”, recordando que “ha tenido que hacer frente a una severa represión” y que, pese a estar forzado al exilio, este periódico “mantiene valiente la llama de la libertad de prensa”.
A pesar de la represión, la redacción de La Prensa cruzó la frontera hacia Costa Rica, donde ha continuado su labor. También mantiene su operación con periodistas que se han instalado en distintos países como España, México, Alemania y Estados Unidos, desde donde el diario mantiene ediciones digitales y un sistema de suscripciones en línea para seguir informando a la ciudadanía.
La Prensa agradeció este reconocimiento, asegurando que este galardón “representa un tributo a todos los hombres y mujeres que, desde 1926, han hecho de este diario un baluarte del periodismo libre (…) Este premio también pertenece a todos aquellos periodistas independientes que siguen informando desde fuera del país y, sobre todo, a nuestros lectores: el pueblo nicaragüense, cuya sed de verdad y justicia nos inspira a seguir”.
El premio también fue celebrado por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), organismo que impulsó la candidatura de La Prensa por encarnar los valores más nobles del periodismo y ser “un símbolo de resistencia”.
Para la SIP, este es un “claro mensaje de apoyo al periodismo independiente que resiste en contextos represivos”. Según el presidente de la SIP, José Roberto Dutriz, este diario es “un ejemplo inspirador de cómo el periodismo puede mantenerse como una trinchera en defensa de los derechos fundamentales».
De acuerdo con la SIP, el diario La Prensa “hoy, bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia”, ya que, desde 2018, el régimen intensificó una campaña de asfixia económica en su contra, impidiendo la importación de papel e insumos, y llevando después a sus directivos y periodistas al exilio.
Nicaragua se retira de la UNESCO
Horas después de que la UNESCO publicara su decisión de premiar a La Prensa, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo anunció el retiro de Nicaragua de este organismo de Naciones Unidas, acusando a la organización internacional—de la que forman parte más de 190 países—de propinar “un golpe” en su contra.
En un comunicado firmado por el Ejecutivo sandinista, Ortega y Murillo aseguraron que “resulta profundamente vergonzoso que la UNESCO aparezca como promotora, y evidentemente cómplice, de una acción que ofende y agrede los valores más profundos de la identidad y cultura nacional nicaragüense”.
La salida de Nicaragua de la UNESCO fue confirmada por la directora general de esta organización, Audrey Azoulay, quien lamentó esta decisión unilateral, recordando que su organismo “actúa plenamente dentro de su mandato al defender la libertad de expresión y la libertad de prensa en todo el mundo”.