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Por primera vez, la situación global de los medios de comunicación se vuelve “difícil” a nivel mundial, según la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras. En Europa, la situación varía entre los países del este y del oeste, mientras que España registra su mejor puntuación histórica en este ránking.

El panorama global de la libertad de prensa en 2025 refleja una tendencia alarmante: los medios de comunicación independientes, especialmente en regiones inestables o bajo regímenes autoritarios, enfrentan una creciente asfixia económica.

Reporteros Sin Fronteras (RSF) advierte en su nueva Clasificación Mundial que la combinación de presiones geopolíticas, retrocesos democráticos y la utilización de la economía como arma de control está erosionando los cimientos del periodismo libre.

De hecho, por primera vez desde que comenzó a elaborar esta clasificación —hace diez años—, RSF ha constatado que las condiciones para ejercer el periodismo son “difíciles” o “muy graves” en la mitad de los países del mundo.

Esta mala calificación global se debe principalmente a los malos resultados del indicador que mide las presiones económicas que sufren los medios de comunicación y las condiciones financieras del periodismo, el cual ha caído a niveles mínimos en este último análisis. En 160 de los 180 países evaluados por RSF, los medios no logran alcanzar una estabilidad financiera. En casi un tercio de ellos, el cierre de medios es constante debido a las dificultades económicas, como sucede en Estados Unidos (posición 57), Argentina (87) o Túnez (129).

El deterioro del indicador económico se debe, entre otras razones, a la concentración de la propiedad (en 46 países analizados, los medios están en manos de unos pocos actores), las presiones de anunciantes o accionistas, y la asignación opaca o restrictiva de ayudas públicas. Todo ello lleva a que los medios se encuentren hoy “atrapados entre la garantía de su independencia y su supervivencia financiera”, según el informe.

La hegemonía de las plataformas tecnológicas también debilita aún más la economía de los medios de comunicación, al acaparar una parte creciente de los ingresos publicitarios que tradicionalmente sustentaban el periodismo. De hecho, la inversión total en publicidad en redes sociales ascendió a 247.300 millones de dólares en 2024, lo que supone un aumento del 14 % respecto a 2023.

Además del indicador económico, RSF también evalúa en los países su situación política, legislativa, social y de seguridad para ejercer el periodismo.

En Europa también preocupa la salud económica de los medios

En Europa, la situación es desigual. Los países de Europa del Este registran la mayor caída en las garantías para la libertad de prensa, mientras que los países de la Unión Europea y los Balcanes obtienen la puntuación global más alta del mundo, ampliando la brecha con el resto de regiones.

Sin embargo, Europa también se ha visto afectada por una crisis económica sin precedentes en los medios de comunicación. Según RSF, en la zona UE-Balcanes, el indicador económico de siete de cada diez países muestra un descenso preocupante. A ello se suma el retraso en la aplicación del Reglamento Europeo sobre Libertad de Medios (EMFA), que debería generar beneficios para la economía, solvencia, independencia y libertad de los medios de comunicación.

En la última clasificación de Reporteros Sin Fronteras, la situación de Portugal (posición 8), Croacia (60) y Kosovo (99) empeoró respecto al año anterior.

Dentro de la Unión Europea, los efectos de esta crisis se manifiestan de forma más sutil, pero igualmente preocupante. Aunque algunos países, como la República Checa (10ª), han optado por reforzar la financiación pública de sus medios, otros, como Alemania (11ª) y Francia (25ª), muestran señales de retroceso. En países como Eslovaquia, Serbia o Kosovo, los medios públicos sufren una doble amenaza: recortes financieros y manipulación política. Kosovo (99) es el país de la región con peor puntuación, con medios que “atraviesan una crisis existencial debido a los recortes presupuestarios y a su sometimiento político”.

También preocupa la situación de Hungría (68), Chipre (77), Albania (80) y Grecia (89), donde RSF lanza una alerta por la peligrosa proximidad entre medios y poder, lo que genera conflictos de intereses. “Cuando se resisten, los medios se enfrentan a menudo a procedimientos judiciales intimidatorios que merman sus finanzas”, señala el informe.

RSF advierte, además, de que este retroceso económico alimenta la instrumentalización política de los medios y la normalización de la impunidad en los ataques a la prensa, como sucede en Moldavia (posición 35), donde los periodistas de investigación son desacreditados por políticos en redes sociales.

La situación geopolítica y económica también afecta a Ucrania, ubicada en la posición 62 de la clasificación, donde la invasión rusa ha hecho aún más crucial el acceso a información fiable. Pese a ello, cerca del 90 % de los medios sobreviven gracias a ayudas, principalmente estadounidenses, cuyo recorte por parte del Gobierno norteamericano ha puesto en peligro la cobertura periodística en este país en guerra.

En contraste, Noruega es el único país del mundo que ha obtenido una “situación buena” en los cinco indicadores que componen la evaluación, manteniendo el primer puesto del ránking global por noveno año consecutivo y ampliando su ventaja respecto a los demás países.

Estonia ha ascendido al segundo lugar, seguida de los Países Bajos (tercero), Suecia (cuarto) y Finlandia (quinto). Dinamarca e Irlanda ocupan las siguientes posiciones.

En resumen, Europa afronta un momento decisivo para el futuro del periodismo. Mientras el autoritarismo gana terreno en las fronteras orientales y la manipulación económica socava la independencia en el corazón de la UE, la protección efectiva del pluralismo informativo exige una respuesta firme y urgente desde las instituciones europeas y los gobiernos nacionales.

España: en el 15 % de los países con mejores condiciones para el periodismo

En un contexto mundial de grave deterioro para el ejercicio del periodismo, Reporteros Sin Fronteras destaca que España haya escalado del puesto 30 al 23 entre los 180 países y territorios analizados, situándose así en el 15 % de los países del mundo con mejores condiciones para ejercer el periodismo. Se trata del mejor resultado de España en esta clasificación, explicado tanto por la mejora en los indicadores político, sociocultural y de seguridad para los periodistas como por el grave deterioro generalizado de la libertad de prensa a nivel global.

Sin embargo, RSF advierte que la libertad de prensa en España también se ve afectada por el deterioro económico de los medios de comunicación. De hecho, el indicador económico es el que más penaliza a nuestro país.

“Aunque España forma parte del puñado de democracias en las que se ejerce con libertad el periodismo, la profesión vive en una situación de precariedad cronificada intolerable. Un periodista precario es siempre un periodista más vulnerable a las presiones y a la autocensura. Es hora de que el sector entienda que generar información de calidad y dispensar a los periodistas garantías laborales es la única salida a la crisis de modelo que vivimos”, aseguró Edith Rodríguez Cachera, vicepresidenta de RSF España.

A la mala salud financiera de los medios se suman otras dificultades para ejercer el periodismo en España, como la precariedad laboral y las reformas legales pendientes que lastran el buen desempeño del país en este ámbito.

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