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La desinformación costó 417.100 millones de dólares a la economía mundial en 2024, según un estudio que se presenta como la primera estimación global desde 2019. Explora en el gráfico interactivo cómo se reparte ese coste, en plena semana del World News Day.

La consultora francesa Sopra Steria publicó el cálculo en marzo, con una horquilla que va de 355.600 millones en su escenario más prudente a 516.400 millones en el más amplio. La metodología se inspira en la del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático y reparte el coste entre efectos financieros, sociales y políticos. La estimación global anterior, de 2019, lo situaba en 78.000 millones. Aquel cálculo tenía un perímetro más reducido y dejaba fuera las reseñas falsas, hoy la mayor partida.

El vídeo que el Forum on Information & Democracy ha preparado para la campaña, con el apoyo del International Fund for Public Interest Media, recoge esa factura. Plantea qué ocurre con la economía y con la democracia cuando cierran las redacciones.

Las reseñas falsas encabezan el coste financiero

El bloque financiero suma 393.100 de esos 417.100 millones. En el escenario más prudente, 227.000 millones corresponden al gasto de los consumidores influido por reseñas falsas. Esas valoraciones fraudulentas dan visibilidad a productos de peor calidad y penalizan a la oferta legítima. Tras ellas figuran 60.400 millones en pérdidas bursátiles y 28.380 millones, la parte del comercio de falsificaciones que se atribuye a la desinformación sobre su origen o su calidad.

A partir de una proyección interna de la compañía revelada por Reuters, el estudio atribuye a Meta unos 16.450 millones de ingresos en 2024 por anuncios de estafas y productos prohibidos, en torno al 10 % del total. La compañía calificó aquella estimación de aproximada y demasiado amplia. Sopra Steria contrapone esa cifra al presupuesto mundial de verificación, que no supera los 100 millones y del que Meta aporta el 45 %. La consultora ve en esa distancia una asimetría de fuerzas entre quienes se lucran con la desinformación y quienes tratan de contenerla. Las marcas, por su parte, destinan cada año unos 2.600 millones a publicidad que acaba en webs de desinformación, según una estimación de 2021 de NewsGuard y Comscore.

Según el informe, los deepfakes añaden un sobrecoste del 15 % al fraude y la manipulación financiera, que en el escenario más amplio llega al 20 %. Esa tecnología ha hecho mucho más eficaces el fraude del CEO, la suplantación de identidad y las estafas de inversión.

Los costes sociales y políticos pesan menos, con 9.800 y 14.200 millones, respectivamente. El social procede sobre todo de la caída del consumo asociada a la polarización, y el político, del gasto de gobiernos y empresas para detectar y contrarrestar la desinformación. El estudio advierte de que sus cifras probablemente subestiman el coste real.

Impacto económico mundial en 2024

Lo que cuesta la desinformación

Asociación de Medios de Información

Tres escenarios contemplados en el estudio

355.600millones de dólares

Solo costes directamente verificables.

  • Financiero 353.500 millones (99,4 %)Fraudes, estafas, manipulación de mercados, reseñas falsas y falsificaciones.
  • Social 37 millones (0,1 %)Caída del consumo asociada a la polarización y costes sanitarios de los bulos.
  • Político 2.100 millones (0,5 %)Propaganda, costes electorales y gasto de gobiernos y empresas para detectar y contrarrestar la desinformación.

417.100millones de dólares

Incluye un sobrecoste del 15 % por deepfakes en el fraude financiero.

  • Financiero 393.100 millones (94,2 %)Fraudes, estafas, manipulación de mercados, reseñas falsas y falsificaciones.
  • Social 9.800 millones (2,4 %)Caída del consumo asociada a la polarización y costes sanitarios de los bulos.
  • Político 14.200 millones (3,4 %)Propaganda, costes electorales y gasto de gobiernos y empresas para detectar y contrarrestar la desinformación.

516.400millones de dólares

Eleva al 20 % el sobrecoste de los deepfakes y suma efectos indirectos.

  • Financiero 456.400 millones (88,4 %)Fraudes, estafas, manipulación de mercados, reseñas falsas y falsificaciones.
  • Social 19.900 millones (3,8 %)Caída del consumo asociada a la polarización y costes sanitarios de los bulos.
  • Político 40.100 millones (7,8 %)Propaganda, costes electorales y gasto de gobiernos y empresas para detectar y contrarrestar la desinformación.
Desglose del bloque financieroPrincipales partidas del escenario conservador
  1. Reseñas falsas 227.000 millones

    Gasto de los consumidores influido por reseñas falsas en internet.

  2. Pérdidas bursátiles 60.400 millones

    La parte de la capitalización bursátil mundial que se atribuye a la desinformación, un 0,05 %.

  3. Falsificaciones 28.380 millones

    La parte del comercio mundial de falsificaciones que se atribuye a la desinformación, un 5 %.

  4. Ingresos de Meta por anuncios fraudulentos 16.450 millones

    Ingresos que Meta habría obtenido en 2024 por anuncios de estafas y productos prohibidos, según documentos internos revelados por Reuters. La compañía calificó la estimación de aproximada y demasiado amplia.

  5. Fraude a consumidores en EE. UU. 12.500 millones

    Pérdidas declaradas por consumidores estadounidenses en 2024, un 25 % más que en 2023.

  6. Estafas con criptomonedas 5.500 millones

    Estafas de inversión con engaño prolongado, conocidas como «pig butchering», solo en la red Ethereum.

  7. Publicidad en webs de desinformación 2.600 millones

    Inversión publicitaria que acaba cada año en webs de desinformación.

  8. Multas por publicidad y declaraciones engañosas 153 millones

    Sanciones por publicidad o declaraciones engañosas en Estados Unidos, Canadá, Australia y Brasil.

Estimación de Sopra Steria publicada en marzo de 2026, en dólares estadounidenses.

World News Day

El imperativo económico de invertir en medios de interés público

Once miembros del Panel de Alto Nivel sobre Medios de Interés Público del Forum on Information & Democracy firmaron el 22 de septiembre de 2025, coincidiendo con la semana de alto nivel de la Asamblea General de la ONU, una declaración conjunta. Entre ellos figuran los premios Nobel Joseph Stiglitz y Daron Acemoğlu, y Philippe Aghion obtuvo el Nobel de Economía tres semanas después. El texto sostiene que la información es un bien público que el mercado por sí solo nunca suministrará al nivel que exige la sociedad actual.

Los firmantes comparan a los medios de interés público con «los bancos centrales de la economía de la información», porque aportan la confianza que el sistema necesita para funcionar. Piden a los gobiernos aumentar el apoyo y la inversión públicos en estos medios, en el ámbito nacional e internacional, con fórmulas como un impuesto a los servicios digitales. Reclaman además una nueva generación de «políticas industriales de la información» que regulen mejor el mercado y reduzcan la brecha informativa.

Dos caminos para el periodismo

En el primero de los caminos que plantea el vídeo, con el cierre de redacciones ya no quedará nadie sobre el terreno para cubrir un incendio forestal ni para destapar el próximo escándalo de corrupción. Ese vacío lo ocuparán los intereses autoritarios y privados, junto al contenido generado por IA. Las elecciones serán más fáciles de manipular y la polarización política se acentuará.

En el segundo, el periodismo de interés público aporta estabilidad a los mercados financieros y denuncia el fraude. Para llegar a él, el vídeo pide a los gobiernos que apoyen a los medios de forma duradera y creen condiciones equitativas frente a las grandes tecnológicas que explotan los contenidos periodísticos, con Australia como ejemplo.

El Parlamento australiano aprobó el 20 de agosto una ley que grava con un 2,75 % los ingresos publicitarios digitales que obtienen en el país las grandes plataformas de búsqueda y redes sociales. Las plataformas pueden reducir o anular esa tasa si cierran acuerdos con al menos ocho editoras, y retirar las noticias de sus servicios ya no permite eludirla.

«La IA no puede sobrevivir al periodismo del que se alimenta», advierte el Forum on Information & Democracy. La campaña del World News Day, que se celebra durante toda esta semana, se resume en su lema, «Conoce los hechos. Entiende lo que importa. Elige el periodismo de confianza. Porque es tu derecho a saber».

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