Es un aviso por una práctica común tras la proliferación de contenido pagado en plataformas como Twitter o Instagram.

Contenido Pagado: La FTC, Federal Trade Commision, organismo que vela por la defensa de los consumidores norteamericanos, asegura que los blogueros que cobran por publicitar de modo encubierto productos o servicios están cometiendo un delito.

Muchos son los blogueros y otros “influencers” que están aprovechando un vacío legal para hacer negocio publicitario. El proceso es muy sencillo. Aparentemente los blogueros recomiendan productos o servicios que a ellos les gusta. Sólo pretenden compartirlo con sus seguidores. Todo muy inocente pero la realidad es bien distinta. Las marcas aprovechan el limbo de esta situación poco normativizada para generar impactos sobre sus clientes y potenciales clientes de la mano de sus líderes de opinión. Un buen negocio para ambas partes.

El problema radica en que la publicidad debe ser explícita, debe estar etiquetada de algún modo para evitar confusiones. El clásico debate de la necesidad de separar información de publicidad pero ahora con soportes digitales globales a los que la norma parece no llegar. Ese el objetivo de la FTC, definir un marco de actuación claro entre los blogueros, youtubers e instagramers por un lado, y las marcas por otro.

El cliente, lector o seguidor, debe saber cuándo la recomendación es producto de su criterio y cuándo pagada. Un paso más hacia la transparencia en los contenidos y en la defensa de los derechos de los lectores.