Mark Zuckerberg y Vietnam no tendrán mucho que ver, pero la pasada semana, uniendo estos dos sustantivos en el buscador de Google se descubría un listado interminable de noticias relacionadas. Todas apuntaban a lo mismo: la crítica hacia un Mark demasiado poderoso, con alas para creer que puede cambiar la historia del mundo.

Atendiendo a los primeros resultados del buscador, los medios alzaban la voz a la ofensa por parte del fundador de Facebook hacia, no sólo el director del diario noruego Aftenposten, sino también al mismísimo premio Pulitzer, Nick Ut.

En 1972 Nick Ut captó en una imagen el horror de una niña que huía del bombardeo en la Guerra de Vietnam. Una imagen que escribió el camino hacia el fin de esta guerra.

Esta icónica imagen fue la que el escritor noruego Tom Eegeland compartió en su página de Facebook hace unas semanas; una fotografía que Facebook decidió censurar atendiendo a la desnudez de la niña del napalm. Esto conllevó, también, a la suspensión de la cuenta del escritor en la red social.

La plataforma social más poderosa de Internet ha sido objeto de innumerables críticas por sus censuras en el último año. Ésta, sin embargo, le ha remordido la conciencia al fundador. Fueron muchos los usuarios, periodistas y medios noruegos que, de inmediato, se atrevieron a compartir esa misma imagen en sus páginas a modo de protesta. La primera ministra de Noruega, Erna Solberg, se unió a estos reproches, valentía que   Zuckerberg castigó, también, con censura.

Después de tratar del mismo modo al director del diario local Nettavisen, Espen Egil Hansen, director del periódico Aftenposten, el más vendido de Noruega, publicó en la edición del diario una carta al fundador de Facebook, “para informarte por qué no estoy de acuerdo con esta censura”:

“Mark, esto es serio. Primero creas reglas que no distinguen entre pornografía infantil y famosas fotos de guerra. Luego aplicas estas normas sin dejar margen al buen juicio. Finalmente, incluso censuras la crítica y el debate y castigas a quien se atreve a criticarlo”.

En la carta, tema que ocupaba al completo la portada del diario, Espen señalaba que no eliminaría la foto de su página de Facebook, “ni ahora ni en el futuro. Sin embargo —seguía Espen— Mark, tú eres el editor más poderoso del mundo. Incluso para el Aftenposten es difícil evitarte. Es más, no queremos hacerlo, pues tú nos ofreces un extenso canal para distribuir nuestro contenido. Queremos hacerlo con nuestro periodismo. Sin embargo, aún siendo el editor jefe del periódico Noruego con más tirada, me doy cuenta de que me estás restringiendo mi responsabilidad editorial. Esto es lo que, en este caso, tú y tus subordinados estáis haciendo. Estáis abusando de vuestro poder”.

El director del diario noruego terminaba su carta mostrándole a Zuckerberg su preocupación ante estos límites de libertad que está imponiendo y con la esperanza de que rectifique.

Facebook rectifica

Las inagotables críticas, la carta de Espen Egil Haspen, y la solicitud de la Asociación de Prensa de Noruega al fondo soberano nacional para una posible sanción a Facebook, llevó finalmente a la red social a rectificar en su censura y permitir la exposición de la imagen de la pequeña niña del napalm en su plataforma.

Si Facebook es, como señala Espen, el mayor editor del mundo, será necesario un estudio de su gestión. No es suficiente con señalar, como hizo un portavoz de Facebook en respuesta a este caso, que “es complicado distinguir por qué permitir una fotografía de un niño desnudo en unos casos y en otros no”.