Sin duda México se ha convertido en el país más peligroso (junto a Siria) para ejercer la profesión periodística. Juan Carlos Huerta, periodista, director y presentador de un programa de televisión y una radio local ha sido asesinado brutalmente a tiros a la salida de su casa en Tabasco, al sureste del país.
Según la información oficial confirmada por las autoridades, Huerta salía de su domicilio en su coche, cuando un grupo de sicarios le bloqueó el paso con una camioneta y lo atacó a balazos.
Da la casualidad además de que este último atentado contra la libertad de prensa se produce en el primer aniversario de otra tragedia: la del brutal asesinato del periodista Javier Valdez hace justo un año.
Con esta matanza, ya son cuatro los periodistas asesinados en lo que llevamos de año y viene a engrosar una lista negra que suma ya 43 muertes en los últimos seis años, los más violentos para la libertad de expresión bajo el mandato de Enrique Peña Nieto.
La directora de la organización de defensa de periodistas más importante de México, Artículo 19, ha asegurado a EL PAÍS que, aunque muchos asesinatos procedan del crimen organizado, no se le puede achacar a este todas las muertes, muchas de ellas con origen en la propia Administración. «Hoy por hoy la mayoría de delitos cometidos contra periodistas permanecen impunes, no solo por falta de sentencias, sino porque también las investigaciones se cierran cuando identifican a los autores materiales y no llegan a la verdad de los hechos», afirma Ana Cristina Ruelas.
La Eurocámara aprobó una moción que insta a la Comisión Europea a adoptar una serie…
A lo largo de dos décadas, El Economista se ha consolidado como uno de los…
El aumento del acoso digital y las amenazas con componente de género sigue marcando el…
Meta ha alcanzado un acuerdo con News Corp para utilizar contenidos de sus medios en…
Más de 1.000 directivos de medios de todo el mundo se reunirán en Marsella del…
Un estudio revela que las respuestas generadas con IA ya aparecen en casi el 30%…