Los periódicos y revistas perdieron 752 millones de euros en 2024 por la piratería
Los editores son la industria en España que más perjuicio económico sufre por el consumo de contenidos ilícitos, según el último informe del Observatorio de Piratería y Hábitos de Consumo Digitales.
Tras casi una década de descenso en todos los indicadores, en 2024 las cifras de consumo de contenidos ilegales crecieron exponencialmente, siendo los periódicos y revistas los más afectados en términos económicos.
Así lo señala el informe del Observatorio de Piratería y Hábitos de Consumo Digitales, de la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos, elaborado por la consultora GfK. El estudio revela que la piratería aumentó entre un 9% y un 14% en 2024. Ese año, los españoles accedieron de forma ilegal a 7.330 millones de contenidos, valorados en el mercado en 42.782 millones de euros: una cifra récord y preocupante.
Debido a la piratería, las industrias culturales y creativas dejaron de ingresar en total 3.032 millones de euros. Los periódicos y las revistas fueron los más perjudicados, con 752 millones de euros en pérdidas, seguidos de la música (722), películas y series (721), imágenes (369), libros (260) y videojuegos (208).
El consumo ilícito de prensa se consolidó en 2024. El 25% de los lectores de periódicos y el 21% de revistas accedieron a ellos de manera fraudulenta. Aunque los porcentajes se redujeron mínimamente respecto a 2023, siguen siendo preocupantes por su impacto en un sector ya muy amenazado económicamente. Estos porcentajes equivalen a 225 millones de periódicos consumidos ilegalmente, valorados en 338 millones de euros, y 175 millones de revistas, valoradas en 421 millones.
Desde la Asociación de Medios de Información (AMI) manifestamos preocupación por la consolidación de estas cifras en la prensa. La piratería constituye una amenaza añadida para la sostenibilidad de los periódicos y revistas, pues socava la viabilidad de los modelos de negocio y compromete la capacidad de los medios para ofrecer una información de calidad, independiente y contrastada al servicio de los ciudadanos.
Preocupa especialmente el papel de los motores de búsqueda y las redes sociales en estos accesos. Según el informe, Google (51%) sigue siendo la principal vía de entrada a contenidos piratas, ya que la mayoría de los usuarios selecciona páginas ilícitas que aparecen entre las primeras 20 opciones en los resultados. También creció el uso de redes sociales (29%) y de aplicaciones de mensajería para acceder a estos portales.
En el caso de los medios de comunicación, el estudio destaca que el 20% de los usuarios de Telegram pertenece a algún grupo que comparte libros, revistas o prensa ilegales. En WhatsApp, la cifra alcanza el 4% para este mismo sector.
El impacto de la piratería en otros sectores
La industria con mayor consumo de contenidos digitales ilícitos fue la de películas y series. Mientras en 2023 el 27% de los usuarios afirmaba haber accedido ilegalmente, en 2024 la cifra se elevó al 39%. Porcentajes similares se registran en los libros (38%), la música (34%), periódicos (25%), imágenes (25%), revistas (21%) y videojuegos (18%).
Las principales motivaciones de los consumidores no son el desconocimiento, pues el 60% asegura saber diferenciar entre plataformas legales e ilegales. La razón fundamental es económica: un 64% admite que lo hace para evitar pagar por un contenido que podría no gustarle. Además, un 57% considera que los precios de los contenidos originales son demasiado altos y que, de ser más asequibles, los pagarían.
Lo hacen a pesar de que un 67% reconoce que la oferta legal es suficiente y de que un 65% cree que las industrias culturales son un sector estratégico para la economía y el empleo. También a pesar de que un 64% declaró haberse visto obligado a registrarse en estos portales ilegales, facilitando correo electrónico, teléfono o datos mediante formularios.
Efectos sobre el empleo y los ingresos públicos
Los accesos ilegales no solo arrebatan ingresos a los sectores culturales y a la prensa, sino que también repercuten negativamente en el empleo y en las arcas públicas, al frenar la creación de puestos de trabajo y reducir las aportaciones a la Seguridad Social. En 2024, la piratería impidió la creación de 188.058 empleos, lastrando a un sector cultural que ya ocupa a más de 700.000 trabajadores en España, lo que supone más del 3% del empleo total. Además, la Administración dejó de percibir 955 millones de euros en IVA, cotizaciones y retenciones de IRPF.
¿Qué hacer?
Ante el preocupante crecimiento de la piratería, la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos ha lanzado una alerta, reiterando la necesidad de impulsar nuevas herramientas contra esta práctica ilícita que afecta a todos los sectores.
Gracias al esfuerzo del sector cultural y creativo, hasta este 17 de septiembre de 2025 se habían retirado más de 1.800 páginas web y más de 5.000 subdominios. Sin embargo, la evolución de la piratería —cuyo impacto futuro de la IA aún está por medirse— exige medidas contundentes.
Según Carlota Navarrete, directora general de la Coalición, hay al menos cinco acciones clave que deberían implementarse:
- Poner fin al retraso en la aplicación del Reglamento de Servicios Digitales a nivel nacional.
- Exigir a nivel europeo una mayor diligencia a las plataformas digitales para excluir estos contenidos, que actúan como competidores desleales y distorsionan el mercado.
- Requerir una implicación más activa tanto de los intermediarios que facilitan el acceso a estas plataformas fraudulentas como de quienes las financian mediante publicidad.
- Imponer un mayor control sobre la recogida de datos en páginas pirata, ya que actualmente no existe supervisión alguna sobre el uso que hacen de ellos.
- Promover una mayor concienciación sobre el impacto de la piratería en la cultura, la prensa, el empleo y las finanzas públicas.