La IA desafía la seguridad jurídica de los creadores y el tráfico de los medios
La Comisión JURI del Parlamento Europeo escuchó recientemente las conclusiones de un estudio del profesor Nicola Lucchi sobre los desafíos que enfrentan las obras protegidas y los derechos de autor. Los resúmenes generados por la inteligencia artificial de Google han reducido de forma significativa las visitas a los principales medios de comunicación en Estados Unidos, según El Economista.
Mientras la Comisión Europea sigue evaluando si pospone la entrada en vigor de la Ley de Inteligencia Artificial —que incluye, entre otros aspectos, normas sobre IA generativa previstas para aplicarse a partir de agosto de 2025—, los creadores, editores, medios de comunicación e industrias culturales insisten en la necesidad de proteger sus derechos de autor y de adoptar medidas que impidan que la IA siga arrebatándoles tráfico y audiencia.
Hace dos semanas, la vicepresidenta de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, Henna Virkkunen, abrió la puerta a un posible aplazamiento de la entrada en vigor de dicha ley, aprobada hace un año y medio, si las empresas no están preparadas para aplicarla plenamente. Desde mayo, la Comisión debía haber publicado las directrices para los modelos de IA generativa. Sin embargo, el tercer borrador ha sido duramente criticado por sectores políticos y organizaciones que consideran que el texto perjudica la creatividad y vulnera los derechos de autor.
Este debate también ha llegado al Parlamento Europeo. La Comisión de Asuntos Jurídicos (JURI) organizó recientemente un taller sobre IA generativa y derechos de autor, en el que el profesor Nicola Lucchi, catedrático de Derecho Comparado en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, presentó un importante estudio en el que subraya la inseguridad jurídica que la inteligencia artificial representa para la industria cultural y creativa.
Según Lucchi, el marco actual de derechos de autor (por ejemplo, el artículo 4 de la Directiva Europea sobre los derechos de autor) no fue diseñado para soportar la escala de reproducción que permite actualmente la IA. “La IA pone en cuestión la titularidad, la autoría y la remuneración”, afirmó, señalando que el entrenamiento de los modelos generativos implica, a gran escala, la reproducción de contenidos protegidos, a menudo sin el consentimiento de sus creadores.
Ante este desafío, el experto subrayó que “no es necesario reinventar la propiedad intelectual para adaptarla a determinada tecnología”, sino preservar su coherencia internacional mediante una interpretación razonable que tenga en cuenta los cambios tecnológicos.
Por ello, propuso ante la Comisión JURI la creación de un grupo de alto nivel, de carácter transitorio, que estudie modelos de remuneración justa para los creadores cuyas obras están siendo utilizadas para el entrenamiento de sistemas de IA.
Asimismo, insistió en la necesidad de una reforma estructural que garantice que los titulares de las obras puedan autorizar previamente su uso, así como una mayor transparencia por parte de las empresas tecnológicas y el cumplimiento efectivo de la legislación sobre propiedad intelectual.
“La IA generativa ha llegado para quedarse. Pero también sigue vigente el principio de que la creatividad humana debe protegerse. Por eso necesitamos una regulación clara, coherente y que permita exigir responsabilidades”, concluyó el profesor Lucchi, invitando a la Unión Europea a garantizar la innovación, sin renunciar a que “el futuro de la creación sea sostenible”.
Durante el taller de la Comisión JURI, la industria creativa habló con una sola voz, reclamando transparencia, responsabilidad y una remuneración justa. El evento contó también con la participación del Comité Europeo de Escritores (ECC), que representa a 53 organizaciones y a 250.000 escritores de 34 países. Estos instaron a los responsables políticos a exigir que las empresas de inteligencia artificial rindan cuentas y respeten los derechos de autor.
Tras este debate, se espera que el eurodiputado Axel Voss presente un informe sobre este tema el próximo mes de julio.
La IA disminuye el tráfico de los medios en EE. UU.
Desde la irrupción de la inteligencia artificial, creadores, editores y medios de comunicación han alertado no solo del impacto de esta tecnología sobre los derechos de autor, sino también de la caída del tráfico web, lo que afecta directamente a la sostenibilidad de sus modelos de negocio. Según El Economista, las nuevas herramientas de Google basadas en inteligencia artificial, como AI Overviews —que responde a las consultas de los usuarios con resúmenes generados por IA, sin necesidad de que accedan a los enlaces originales—, están detrás del descenso de visitas a medios como The Wall Street Journal, cuyo tráfico en móviles ha caído casi a la mitad en los últimos tres años.
El citado medio también indica que el diario HuffPost se ha visto afectado, registrando un tráfico del 24 % en abril de este año, frente al 29 % del mismo mes en 2024. Business Insider, por su parte, experimentó una caída del 55 % en su tráfico entre abril de 2022 y abril de 2025.
Ante estos cambios, El Economista recuerda que medios como The New York Times, que ha visto reducirse su tráfico orgánico del 44 % en 2022 al 36,5 % en abril de este año, demandaron en 2023 a OpenAI por el uso no autorizado de sus contenidos para entrenar modelos de IA, sin ofrecer compensación alguna. Más recientemente, el diario estadounidense ha llegado a un acuerdo con Amazon para que esta compañía pueda utilizar sus contenidos editoriales en el entrenamiento de su propia inteligencia artificial.