Irene Lanzaco, directora general de AMI, reivindica la unidad de los editores frente a las plataformas en el Congreso de EditoRed
La directora general de AMI destacó el caso judicial contra Meta como ejemplo de defensa del periodismo frente a las grandes plataformas y llamó a los editores a actuar unidos para proteger la sostenibilidad del sector en la era de la inteligencia artificial.
La directora general de la Asociación de Medios de Información (AMI), Irene Lanzaco, defendió en el IX Congreso de Editores de Europa, América Latina y el Caribe la necesidad de que los editores actúen unidos frente al poder de las grandes plataformas tecnológicas y reivindicó el caso judicial impulsado por la asociación contra Meta como un precedente clave en la defensa de la sostenibilidad del periodismo.
Durante la mesa “Medios, plataformas y soberanía digital: el nuevo equilibrio regulatorio”, celebrada en el marco del Congreso de EditoRed en Alcalá de Henares, Lanzaco explicó el origen y el alcance de la demanda presentada por los medios españoles contra la compañía tecnológica.
El caso, impulsado por la totalidad de los miembros de AMI (entre ellos periódicos, agencias y emisoras), se basa en una reclamación por competencia desleal derivada del incumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
Aunque el procedimiento tiene su origen en una cuestión de privacidad que afecta a los ciudadanos europeos, Lanzaco subrayó que el impacto también alcanza al mercado publicitario.
“La inversión publicitaria no es infinita. Si una compañía capta ingresos mediante prácticas ilegítimas, está privando al resto de operadores que compiten en el mercado de acceder a esos recursos”, explicó.
La demanda fue presentada contra Meta Irlanda, filial responsable de la comercialización publicitaria de la compañía en Europa. Uno de los aspectos más relevantes del proceso fue la decisión de un tribunal español de declararse competente para juzgar el caso, pese a que la empresa demandada tiene su sede europea en Irlanda. Según recordó Lanzaco, el juez consideró que la compañía opera en el mercado español, obtiene ingresos de él y que los medios españoles podían acreditar perjuicios derivados de su actividad.
La directora general de AMI destacó además la importancia de la acción colectiva de los editores ante los desafíos que plantean las grandes plataformas tecnológicas.
“Lo importante de esta historia es que los editores tienen que actuar unidos, aprovechar los recursos que el sistema les brinda y ponerlos en marcha”, afirmó.
Lanzaco también valoró el papel del marco regulatorio europeo que ha permitido impulsar este tipo de acciones.
“Sabemos que en las instituciones europeas los tiempos son muy largos, y el nivel de conocimiento de los funcionarios no siempre es el que quisiéramos. Pero también es justo reconocer que la Unión Europea ha hecho un trabajo bárbaro en establecer herramientas que podamos usar los medios, porque sin ellas no podríamos haber hecho nada de lo que estamos haciendo, incluido el caso de AMI contra Meta”, señaló.
En su intervención también abordó el impacto de la inteligencia artificial en la industria informativa y advirtió sobre el riesgo de que las empresas tecnológicas fijen unilateralmente el valor de los contenidos utilizados para entrenar modelos de IA mediante acuerdos individuales con algunos medios.
A su juicio, la clave está en la negociación conjunta del sector. “Si los editores se unen y trabajan juntos para maximizar el valor de sus obras, de sus contenidos, el resultado lo vamos a conseguir. Si cada uno negocia por su cuenta, lo único que se obtendrán son migajas”, afirmó.
Un debate sobre regulación, plataformas y democracia
La mesa estuvo moderada por Mathieu Bion, editor jefe de Agence Europe, quien abrió el debate señalando el fuerte desequilibrio existente entre medios y plataformas digitales.
Según explicó, estas compañías concentran tráfico, datos y recursos publicitarios generados a partir de contenidos producidos por los medios, lo que crea una relación profundamente asimétrica que se está ampliando con el desarrollo de la inteligencia artificial.
Por su parte, Beatriz Alvargonzález, consejera económica en la Representación de la Comisión Europea en España, expuso el marco regulatorio europeo que busca equilibrar la relación entre plataformas digitales y medios de comunicación.
Durante su intervención recordó que el periodismo sigue siendo un pilar fundamental de las sociedades democráticas y que la Comisión Europea trabaja para garantizar tanto la sostenibilidad del sector como la libertad de expresión y la independencia de los medios.
En este contexto, repasó algunas de las principales herramientas regulatorias impulsadas en los últimos años, como el Reglamento de Servicios Digitales (DSA), que introduce responsabilidades para las plataformas respecto a los contenidos que difunden; el Reglamento de Inteligencia Artificial, que incorpora obligaciones de transparencia sobre los algoritmos y el uso de contenidos protegidos por derechos de autor; y el Reglamento Europeo de Libertad de los Medios, destinado a reforzar la independencia y fiabilidad del ecosistema mediático europeo.
Alvargonzález subrayó que estos instrumentos forman parte de una estrategia más amplia para proteger los valores democráticos en un entorno digital en rápida transformación, donde fenómenos como la desinformación o la proliferación de nuevos modelos de distribución de contenidos plantean desafíos adicionales.
La representante de la Comisión también defendió la firmeza de las instituciones europeas a la hora de aplicar estas normas, incluso frente a presiones externas. “Ante las presiones americanas, se siguen imponiendo multas. No vamos a dejar, y eso no es negociable, que Estados Unidos se meta en nuestra jurisdicción, que es exclusivamente europea, de las instituciones europeas y de los gobiernos nacionales. Y eso no es moneda de cambio”, afirmó.
Por su parte, Florian Nehm, jefe de asuntos europeos del grupo alemán Axel Springer, centró su intervención en el reto de garantizar la viabilidad económica del periodismo en la era digital.
Nehm defendió que la diversidad de medios y la pluralidad informativa dependen de que las redacciones dispongan de ingresos suficientes procedentes del mercado y no de financiación pública o filantrópica.
En este sentido, reclamó medidas más firmes frente al uso de contenidos periodísticos por parte de plataformas y sistemas de inteligencia artificial. Además, animó a los países de América Latina a impulsar iniciativas regulatorias y judiciales similares a las que se están desarrollando en Europa, como la ejecutada por AMI.
“Necesitamos compartir experiencias para que se creen muchos casos como el de AMI, para que no seamos solo los europeos, sino que haya iniciativas en todo el mundo democrático con una prensa que quiera ser libre”, señaló.
La mesa concluyó con un amplio consenso entre los participantes sobre la necesidad de seguir avanzando en un marco regulatorio que permita equilibrar la relación entre medios y plataformas tecnológicas, garantizar la sostenibilidad económica del periodismo y proteger el papel de la información rigurosa en las democracias contemporáneas.