LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN CANADIENSES DEMANDAN A OPEN AI POR USO INDEBIDO DE ARTÍCULOS PROTEGIDOS
Las demandas legales contra Open AI continúan. Esta vez la compañía ha sido demandada por cinco grandes cabeceras de medios de comunicación de Canadá por “uso indebido de sus contenidos”. Los medios que se han aliado contra la matriz de Chat GPT, Torstar, Postmedia, The Globe and Mail, The Canadian Press y CBC/Radio-Canada, acusan a Open AI de utilizar sus contenidos sin permiso y de forma deliberada para el entrenamiento de Chat GPT.
La empresa de Sam Altman reúne ya varias demandas por diferentes causas, todas ellas relacionadas con infracción de derechos de autor. Las cabeceras canadienses han interpuesto su demanda conjunta ante el Tribunal Superior de Justicia de Ontario, siendo la primera demanda colectiva de medios de un mismo país contra Open AI. Los medios solicitan a la justicia una sanción económica ejemplarizante ya que han manifestado en un comunicado público que la compañía tecnológica se ha “enriquecido gracias a los contenidos periodísticos, capitalizando este contenido sin compensar a los propietarios”.
La alianza de medios canadienses pide 20.000 dólares canadienses por cada artículo escrapeado por Chat GPT para nutrir su entrenamiento. Según afirman en su demanda, la empresa habría utilizado miles de artículos burlando los muros de pago establecidos. Con este frente legal no solo pretenden obtener la compensación que consideran que les corresponde; si no establecer un precedente legal que garantice la protección del periodismo en Canadá. El objetivo final de estas 5 cabeceras es impulsar iniciativas legislativas que regulen las empresas tecnológicas y de inteligencia artificial en Canadá.
En respuesta a la demanda, Open AI ha afirmado que su chatbot es entrenado con contenidos que están disponibles públicamente. Además, aseguran que “Open AI colabora recurrentemente con editores de prensa”.
Esta demanda se suma a las ya interpuestas por otros medios de comunicación, destacando la interpuesta por The New York Times. También afrontan un frente legal con el Sindicato de Autores y un grupo de escritores liderado por John Grisham y Jonathan Franzen. Ahora es turno de la justicia canadiense pronunciarse sobre la causa.