La Unión Europea somete a ChatGPT a su Ley de Servicios Digitales y le aplica las reglas de los grandes buscadores
El servicio de OpenAI se convierte en el primer chatbot de inteligencia artificial incluido en la categoría más vigilada del Reglamento de Servicios Digitales. Dispondrá de cuatro meses para asumir nuevas obligaciones de evaluación de riesgos, transparencia y supervisión.
La Comisión Europea ha designado a ChatGPT como VLOSE (Very Large Online Search Engine), la categoría reservada a los motores de búsqueda de mayor alcance del Reglamento de Servicios Digitales, conocido como DSA. La decisión, adoptada el 31 de agosto, forma parte de un paquete que también sitúa a Reddit y Roblox como plataformas en línea de muy gran tamaño (VLOP). Con 159,1 millones de usuarios activos mensuales de media en la Unión Europea, ChatGPT supera con holgura el umbral de 45 millones que activa esta categoría y se coloca junto a Google Search y Bing como uno de los tres únicos buscadores de mayor alcance del bloque.
Un servicio híbrido, no toda la compañía
La clave del encaje está en el carácter híbrido del servicio. Bruselas no lo trata solo como un chatbot de IA generativa, sino como una herramienta que también responde a las consultas de los usuarios buscando información en la web, una función cada vez más próxima a la de un buscador tradicional. La designación recae, además, sobre el servicio ChatGPT en concreto, no sobre OpenAI como empresa, del mismo modo que en el caso de Google la lista europea distingue servicios como Search, YouTube o Maps.
Cuatro meses para cumplir las obligaciones reforzadas
A partir de la notificación, ChatGPT dispone de cuatro meses, hasta enero de 2027, para asumir las obligaciones que la DSA reserva a los servicios de mayor tamaño, según detalla la Comisión Europea. Entre ellas figuran la evaluación y mitigación de los riesgos sistémicos derivados del servicio y de sus sistemas algorítmicos, con especial atención a la difusión de contenidos ilícitos, la protección de los menores, el bienestar físico y mental de los usuarios, los derechos fundamentales, los procesos electorales y la seguridad pública. Los servicios designados deben someterse a auditorías independientes, compartir datos con la Comisión y las autoridades nacionales y reforzar la transparencia de sus sistemas.
La DSA se aplica de forma general desde febrero de 2024 y la Comisión ya ha abierto expedientes y anunciado sanciones al amparo de esta norma contra servicios como X o los marketplaces Temu y AliExpress. El incumplimiento puede acarrear multas de hasta el 6 % del volumen de negocio anual mundial.
Una señal para la IA generativa y para la prensa
La designación lanza un aviso al conjunto de la industria tecnológica. Europa traslada que las herramientas de inteligencia artificial generativa no quedan al margen de las reglas aplicables a los grandes servicios digitales cuando su escala y sus funciones se aproximan a las de estos. Para el sector de la prensa, hay que tener en cuenta que estos sistemas resuelven muchas consultas elaborando resúmenes a partir de información publicada por los medios y de obras de autores, a menudo sin atribución clara ni enlaces que devuelvan tráfico a las fuentes, en lo que la industria describe como periodismo de cero clics.
Desde la Asociación de Medios de Información valoramos que los grandes servicios de inteligencia artificial generativa empiecen a rendir cuentas y a asumir obligaciones de transparencia y supervisión equivalentes a las de otros gigantes digitales. Ese control, no obstante, solo será completo si va acompañado del respeto a los derechos de autor y de una remuneración justa por el uso del trabajo periodístico que alimenta a estos sistemas.