Il Foglio lanza la primera edición de su periódico creada por completo con IA
Este medio de comunicación italiano ha asegurado que se trata de un experimento, que durará un mes, con el objetivo de incentivar el debate sobre el impacto de esta tecnología y poner en valor el periodismo.
El periódico italiano Il Foglio, fundado hace casi 30 años, se ha convertido en el primer diario del mundo en publicar un suplemento creado íntegramente con Inteligencia Artificial (IA): desde la redacción de los artículos hasta la generación de titulares, citas y resúmenes.
Según el propio diario, se trata de “un experimento” de un mes de duración, en el que se publicará, de martes a viernes, junto con su edición impresa y digital, una entrega especial generada por completo con esta tecnología. El suplemento cuenta con cuatro páginas, en las que se incluyen aproximadamente 20 artículos, además de tres editoriales también creados mediante IA. Entre los textos hay información de actualidad, análisis, críticas literarias, artículos de tendencias e incluso cartas al director.
Claudio Cerasa, director general de la redacción desde el 2015, ha afirmado que su intención es provocar un diálogo sobre la relación entre el periodismo y la tecnología, y destacar el papel fundamental de los periodistas y del talento humano. “Con este tipo de proyectos no queremos dejar de lado el periodismo, sino entender cómo se puede integrar la tecnología en nuestro trabajo”, declaró Cerasa al diario La Nación.
De acuerdo con Il Foglio, esta experiencia contribuirá a “explicar cómo puede pasar la inteligencia artificial del estado gaseoso, el de la teoría, al estado sólido, el de la práctica”.
La labor de los periodistas
Para esta edición especial, la redacción ha utilizado como herramienta ChatGPT Pro, la versión avanzada y de pago de OpenAI. Dentro de la plataforma, los periodistas de Il Foglio redactan prompts, es decir, instrucciones, preguntas o solicitudes largas y detalladas sobre lo que esperan encontrar en el artículo, incluyendo el estilo, la extensión y las fuentes.
Antes de su publicación, los periodistas supervisan lo escrito por la IA, manteniendo en el texto posibles errores en nombres, fechas o datos, con el objetivo de “entender en qué falla aún la tecnología, cómo se distingue el trabajo del periodista y qué debemos hacer para ser más inteligentes que las máquinas”, explicó Cerasa, añadiendo que en todos los artículos se especifica claramente que han sido generados por IA.
“Sí, hay errores, inexactitudes, problemas con las fuentes. Queremos plantear una pregunta existencial: ¿se puede hacer un periódico sin periodistas? Probablemente sí, durante algunas semanas, pero después comprobamos que la profundidad de la información solo es posible con la mediación de un ser humano”, declaró a Vozpópuli Matteo Matzuzzi, periodista del diario.
Tras varios días de publicación, el director general asegura que este experimento le ha servido para visibilizar las carencias de la Inteligencia Artificial, como su debilidad a la hora de investigar o su incapacidad para realizar entrevistas. También le ha permitido tomar mayor conciencia de sus capacidades, como la posibilidad de redactar textos complejos —incluso irónicos— o de servir como herramienta útil para el periodismo de investigación y el análisis documental.
El experimento de Il Foglio genera debate en la prensa italiana
El experimento de Il Foglio ha abierto un debate en la prensa italiana, generando críticas de periodistas y analistas de medios que advierten sobre la falta de precisión y atribución, la presencia de sesgos, y un estilo de escritura plano y genérico en este suplemento creado con IA.
Por ejemplo, Alberto Puliafito, periodista, analista de medios y director de Slow News, publicó un artículo en The Fix en el que analiza esta edición especial de Il Foglio, concluyendo que “lo que encontramos no es periodismo, sino algo mucho más plano: una simulación estilizada de la postura editorial, a menudo segura, provocadora y totalmente inverificable”.
Utilizando herramientas de inteligencia artificial, Puliafito analizó varios artículos de Il Foglio AI, detectando vacíos, información sin verificar y sesgos. “El estilo es convincente, pero el contenido es artificial”, afirma el periodista, que además cuestiona la manera en que la IA puede utilizarse para copiar un estilo y automatizar la opinión. “Si este proyecto nos demuestra algo, es la facilidad con la que el periodismo de opinión —reducido a forma y tono— puede automatizarse. Y esto debería preocuparnos, no porque la IA esté reemplazando a los periodistas, sino porque cierto tipo de periodismo se está volviendo tan convencional que ya no necesita humanos para producirlo”, señala.
Según Puliafito, los textos publicados en este suplemento de Il Foglio AI son “solo plantillas”, carentes de datos nuevos, reportajes e investigación, y siguen un patrón: “Una tesis audaz y polarizadora, unas cuantas afirmaciones vagamente referenciadas —raramente citadas—, un tono estilizado e irónico, y, sobre todo, la reafirmación de las narrativas editoriales existentes”, asegura.
Por su parte, el periodista Antonino D’Anna expresó su preocupación en Start Magazine, señalando que este enfoque podría desvalorizar la profesión periodística, reduciendo el trabajo humano a meras producciones automatizadas sin el toque personal y la profundidad que caracterizan al periodismo tradicional.
El portal Mowmag.com calificó la iniciativa como “un ensayo de boomerismo periodístico”, indicando que el uso superficial de la inteligencia artificial dio lugar a artículos carentes de identidad y profundidad.
Además, Poynter destacó que el suplemento recibió críticas por imprecisiones, falta de atribución y una redacción genérica, lo que pone de relieve las limitaciones actuales de la inteligencia artificial en el ámbito periodístico.